Kike Oñate
Redactor de Palma y Medio Ambiente
Consell de Mallorca
El año de las restricciones para reducir el impacto del tráfico y el crecimiento urbano en Mallorca
Las restricciones contra la pandemia no han sido las únicas que se han aplicado este 2021. El año ha estado marcado por las limitaciones que han reducido a 80 kilómetros por hora la velocidad máxima permitida en la vía de cintura de Palma y a 60 en la mayor parte de la carretera que atraviesa la Serra. La decisión ha sido impulsada por el Consell de Mallorca con el objetivo de reducir los accidentes de tráfico y mermar el ruido y la contaminación.
La modificación del Plan Territorial Insular (PTI) aprobada en la última semana del año pone freno al crecimiento urbano. Para la próxima década se ha establecido un techo de población de 140.000 personas, entre residentes y turistas, aunque con la incertidumbre del devenir económico, del que depende la variable demográfica. Igualmente, el documento establece a 1.600.000 personas como la capacidad máxima de carga en la isla un mismo día. El nuevo plan desclasifica como suelo rústico 700 hectáreas, la mayoría en Palma y Llucmajor, y reduce la capacidad de crecimiento de los pueblos un 30% respecto a lo previsto hasta ahora. La decisión ha recibido el aval de entidades ecologistas, como Terraferida, que han dicho que "podría ser una medida muy positiva". La modificación del plan supone cambiar las reglas que han determinado cómo deben crecer los municipios desde 2004, cuando el PP y UM aprobaron el PTI. Ahora los ayuntamientos ya no tendrán que hacer los planteamientos urbanos basándose en las zonas prioritarias que se definieron hace 17 años y podrán decidir en qué parte del entorno del pueblo prefieren crecer. Eso sí, dentro de unos límites: tendrán que hacerlo alrededor de los núcleos urbanos y restringidos por criterios paisajísticos y ambientales que impondrá el Consell.